Por qué tus ojos corren un riesgo especial

Las resinas epoxi, sobre todo el endurecedor, contienen sustancias corrosivas o irritantes que pueden atacar el ojo de inmediato. Basta una gota: se extiende por la película lagrimal, irrita la conjuntiva (la membrana del ojo) y, en el peor caso, daña para siempre la córnea (su parte transparente). El riesgo es especialmente alto al trasvasar y mezclar, al verter desde envases grandes y al lijar.

Los envases grandes pueden sorprenderte. La resina es espesa, casi como la miel: esperas, inclinas un poco el envase y, de repente, sale un chorro entero. Con el endurecedor pasa lo contrario: suele ser muy líquido, y basta una leve inclinación para que salga disparado. Algunas gotas pueden salpicar sin control hacia tus manos, tu ropa o incluso tu cara.

Qué gafas protegen de verdad

  • No adecuadas: gafas graduadas o de sol normales, gafas de lectura y media montura sin protección lateral.
  • Solo protección básica, no hermética: gafas de seguridad sobre las graduadas y gafas de seguridad con protección lateral.
  • La mejor protección: gafas de protección química con cierre hermético (EN 166 «3» o EN ISO 16321; en EE. UU., ANSI Z87.1 «D3»).
  • Máscara completa con visor integrado: protege a la vez las vías respiratorias y los ojos, siempre que tenga filtros adecuados y ajuste bien.

Si llevas gafas graduadas (lentes), usa el adaptador de la máscara o gafas de protección química que quepan encima.

Resina en el ojo: enjuaga enseguida

La resina epoxi en el ojo, y sobre todo el endurecedor, es una urgencia ocular. Enjuaga enseguida con agua corriente limpia y tibia, sin parar, durante al menos 15 minutos. No pierdas tiempo buscando una solución especial. Mantén el ojo bien abierto, con ayuda de otra persona si hace falta, y dirige el agua desde el lagrimal hacia la sien, para que no llegue nada al otro ojo. Quítate las lentes de contacto solo si es fácil y sigue enjuagando. Enjuaga siempre lo antes posible, aunque no tengas claro si te ha entrado algo. Mejor demasiado pronto que demasiado tarde.

No uses colirios, pomadas, remedios caseros ni mezclas neutralizantes. Ve al oftalmólogo o a urgencias justo después de enjuagar y lleva la ficha de datos de seguridad (FDS) del producto, o al menos su nombre y fabricante. Síntomas como ardor, visión borrosa o enrojecimiento pueden aparecer más tarde.

Tu punto de emergencia

Muchos artistas de la resina trabajan solos. Por eso, en tu zona de trabajo debe haber una botella lavaojos bien rotulada para los primeros segundos y un camino libre hasta un lavabo para el enjuague completo. Antes de empezar, deja a la vista o guarda en tu teléfono los números de tu oftalmólogo, del servicio de información toxicológica y de las urgencias más cercanas; el anexo del libro los reúne por país. Ten cerca las fichas de datos de seguridad impresas. Si trabajas solo, avisa a alguien de que estás trabajando con resina y de cuándo piensas terminar.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si me entra resina epoxi en el ojo?

Enjuaga enseguida con agua corriente limpia y tibia, sin parar, durante al menos 15 minutos. Mantén el ojo bien abierto, con ayuda si hace falta, y dirige el agua desde el lagrimal hacia la sien; quítate las lentes de contacto solo si es fácil y sigue enjuagando. No uses colirios, pomadas ni remedios caseros, y justo después de enjuagar ve al oftalmólogo o a urgencias, con la FDS o al menos el nombre del producto y del fabricante.

¿Bastan mis gafas normales para proteger los ojos de la resina epoxi?

No. Las gafas graduadas, de sol o de lectura no protegen, y las gafas de seguridad con protección lateral son solo una protección básica, no herméticas a las salpicaduras. Si llevas gafas graduadas, usa el adaptador de tu máscara completa o gafas de protección química que quepan encima.

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